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  • Tatiana

The Little Girl Inside / La Niña En Mi



The first thing I ever wanted to be was a trapeze girl. Growing up in Colombia, my dad used to take us to the circus when it came to town every year. It was our tradition; this is one of my favorite childhood memories. I vividly remember the smell of kettle corn and dust as we entered the giant colored tarp. The bleachers were always shaky and loud but it didn’t matter; we sat all the way to the front, closest to the ring. My brother would cover his eyes with his hands and peek through his fingers when the tigers came out, but he loved the elephants. One by one they appeared in a single file, their heads decorated with sparkly masks and on one of them, the trapeze girl would wave to the crowd in her hypnotizing sequined bodysuit. She would later fly across the the tent from one swing to another with a grace and fearlessness that my little heart hoped to possess one day. The little girl inside me is happy when when I bring her out to play...this is key to happiness as an adult, if even for a moment.

Lo primero que quise ser en la vida cuando era pequeña era trapecista. En Colombia, mi papá nos llevaba todos lo años al circo que visitaba la ciudad. Era una tradición y de hecho es uno de los recuerdos favoritos de mi niñez. Recuerdo como si fuera ayer el olor a crispetas mezclado con el polvo que se levantaba del suelo an entrar en la carpa gigante. Las gradas hacían ruido y temblaban con los pasos de la gente pero no nos importaba. Siempre nos sentábamos en la primera fila, lo más cerca posible al show. Mi hermanito se tapaba los ojos con las manos del susto y miraba entre sus deditos cuando salían los tigres, pero le encantaban los elefantes. Uno por uno entraban a la carpa en fila disfrazados con máscaras brillantes. Uno de ellos siempre llevaba la trapecista en su lomo, saludando al público en su traje hipnotizante de lentejuelas. Luego aparecía volando de un lado de la carpa al otro entre los columpios con una elegancia y un coraje que mi corazoncito sólo anhelaba algún día poseer. La niña que todavía vive en mi es feliz cuando la saco a divertirse. Es clave para la felicidad como adulto.